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viernes, 24 de mayo de 2019

Algunas notas sobre Michael Sandel y su crítica a la mercantilización de la sociedad

I. 
En estos años he tenido la oportunidad de leer y ver de manera presencial algunas conferencias de muchos de los principales referentes de los temas que trabajo en filosofía de la economía y economía del comportamiento (Behavioral Economics): Gerd Gigerenzer, Samuel Bowls, Tony Lawson, Mary Morgan, Uskali Mäki, así como del Premio Nobel de Economía George Akerloff. Hoy tuve la oportunidad de ver en vivo a Michael Sandel en la Universidad Complutense de Madrid, a quien hemos leído y discutido con mucho interés en nuestro Seminario de Filosofía de la Economía de la UNAM

Sandel recibió algunas distinciones por su destacada trayectoria y luego dió una charla sobre su libro "Lo que el dinero no puede comprar" donde expone sus puntos de vista sobre la mercantilización de la sociedad. Sandel hizo que el público participara constantemente en el diálogo lo cual me hizo recordar que la filosofía debería verse como una actividad esencial mente colectiva, basada en el diálogo socratico, basado en razones, una actividad esencialmente dialéctica pues. Realmente me impresionó el manejo que Sandel tiene del público, el cual tuvo en todo momento una participación activa en la charla (o más bien diálogo) que duró poco más de 2 horas. Las maneras en que logró que el público se involucrara y participara en los diálogos fue introduciendo el tema principal de su libro: la mercantilización de la sociedad y los problemas filosóficos que ello involucra. Puso ejemplos concretos que involucran la transacción de bienes que no suelen ser temas económicos, pide votar a favor o en contra de cada posición (¿se está en favor de la mercantilización de ese bien?) y luego pide a algunos de los asistentes que argumenten por qué están en favor o en contra de cada caso lo cual habríó debates muy interesantes.



Los ejemplos sobre los que se trataron fueron los rinocerontes en peligro de extinción, la actitud de los pueblos europeos hacia los refugiados, el pago de servicios ambientales para reducir la contaminación y el embarazo subrogado. En el primer caso se dijo que si se estaba en favor o en contra de que aumentara el costo para ir a cazar rinocerontes en peligro de extinción con el objeto de recaudar fondos para usarlos en favor de proteger a las especies en peligro de extinción. En el segundo caso se habló sobre el caso de un pueblo pequeño de Suiza que decidió en una asamblea no acoger refugiados y pagar una multa por ello. En el tercer caso se discutió sobre si se estaba en favor de que aumentaran las multas a empresas por la contaminación emitida (sin prohibir ni imponer nada) y que se les pagara a los países de tercer mundo porque estos aceptaran tener ciertas empresas que hacen actividades altamente contaminantes (que acepten un pago por dejar contaminar sus países pues). En el último caso la discusión versó sobre si se debería permitir que haya mujeres que presten su vientre a otras parejas que no pueden tener hijos y que al cabo del parto se entregue el bebé a la pareja que pagó por el servicio de tener un bebé.



Todos los casos generaban una división en las opiniones del público. De fondo, me parece, se estaba apelando a las intuiciones que tenemos sobre qué es justo  y qué no es justo. Y mucho de ello tiene que ver con nuestra propia postura con respecto a la mercantilización. Todos los ejemplos iban en la dirección de mostrar que en nuestra manera de razonar, hay elementos que vuelven problemático pensar en términos económicos dimensiones de la sociedad que no se suelen poner en esos términos. En este ejercicio, nos dice Sandel, se muestra que el mercado (en la época del neoliberalismo) tiende a mercantilizarlo todo, y con ello, nuestra sociedad tiende a convertirse en una sociedad de mercado. Esto es, las normas sociales tienden a alterarse y a sustituirse por normas de mercado (que en términos técnicos se llama "efecto desplazamiento", crowding out). Según Sandel, el efecto desplazamiento involucra una sustitución de un razonamiento basado en normas sociales y morales por un razonamiento basado en el mercado. Esta mercantilización, según Sandel, debería de preocuparnos por varias razones. Dos de ellas son las siguientes: 



1) La mercantilización tiende a perpetuar la desigualdad y la inequitad, pues tanto los derechos como las obligaciones tienden a tener un precio de tal forma que sólo los que tienen más dinero pueden tener acceso ciertos bienes y a tener ciertos derechos. 



2) las normas morales que tienden a generar un sentido de pertinencia a una comunidad tienden a desquebrajarse y con ello tienden a generar un problema de corrupción y de degradación moral. 



Sandel considera que si bien los mercados pueden ser una buena herramienta para organizar la producción y distribución de mercancías, estos deberían tener límites morales. Gran parte de la frustración y coraje que hoy existe en la sociedad contemporánea, nos dice Sandel, tiene que ver con la crisis del liberalismo y la tendencia hacia la mercantilización que ha tendido a generar una gran masa de gente desposeida que simplemente no puede tener derechos por carecer de dinero, tiende a generar corrupción pues se cree que todo tiene precio. La mercantilización de diferentes esferas pervierten y corrompen las reglas de interacción que hay entre los agentes. Por esa razón Sandel piensa que se tiene que pensar en organizar una nueva sociedad donde se regulen los mercados y se eviten los excesos de la mercantilización. 






II. 
Creo que uno de los principales méritos históricos de Sandel que es ha logrado posicionar una crítica ético-moral a los mercados capitalistas y la ha logrado difundir a gran escala. Se trata de una crítica "comunitarista" que ha tenido mucha resonancia debido a los tiempos de crisis del capitalismo neoliberal que lo tendieron a mercantilizar todo y con ello, generaron una terribe degradación social y moral... La manera en cómo articuló su discurso (tanto en las presentaciones en vivo, como en sus libros, así como en sus videos) es muy pedagógica y muestra que, en efecto, hay algo que está mal en la mercantilización. Él apela a algo que puede llamarse "intuiciones morales", una posición que recuerda al sentimentalismo de David Hume (sin ser peyorativos) o los "sentimientos morales" de Adam Smith.



Sin embargo, Sandel no explica por qué la mercantilización misma está mal. No elabora una posición explícita donde se critique o defienda la mercantilización. Da la impresion que Sandel simplemente está interesado en detectar las situaciones donde la mercantilización está mal, pero no es un crítico en sí mismo de la mercantilización. Y en esto, claramente hay una diferencia con Karl Marx y todos los seguidores de un "marxismo humanista" donde una de las principales críticas morales al capitalismo es que la mercantilización de fondo involucra deshumanización. Es decir, es una reducción ontológica de "lo humano" a lo meramente cósico-mercantil. Sandel, como no se quiere comprometer con criticar al capitalismo, no sugiere que en el desarrollo de las sociedades de mercado hay una DESHUMANIZACIÓN. 


Para seguir con el hilo argumental sobre su diferencia con Marx, Sandel a su vez parece asumir una distinción que los marxistas no aceptarían: economía de mercado y sociedad de mercado. La postura de Sandel parece no querer cuestionar lo primero (la economía de mercado) porque esta puede ser eficiente y, porque además no es su área de expertise (esa la estudian los economistas, no los filósofos). Pero se centra en lo segundo, que aborda bastante bien, pero que desde mi punto de vista supone una distinción que no se puede sostener: una separación entre "lo económico" y "lo social", como si lo económico no fuera social y lo social no fuera también económico. Hay argumentos que los antropólogos seguidores de Karl Polanyi (el enfoque substantivista) han elaborado bajo el concepto de "incrustación" (embedded), donde lo económico y lo socio-cultural son un todo inseparable. Los ejemplos que dan esos antropólogos van desde sociedades del pacífico que organizan sus prácticas económicas tomando en serio sus propias prácticas culturales (como la "economía del don" de Marcel Mauss), hasta casos históricos donde la sociedad feudal tenía prácticas económicas que estaban fuertemente articuladas también por comportamientos socioculturales. Es decir, Sandel parece asumir una separación entre "lo económico" y "lo social" que grandes pensadores sociales rechazarían: Weber (quien dio mucha importancia a los cambios de religión para la formación del ethos o espíritu del capitalismo), Durkheim (que pensaba que las normas sociales estructuraban todas las interacciones entre los agentes más allá del "interés propio"), Marx que pensaba que la producción-circulación eran un todo unificado basado en una "forma mercancía" (o forma-valor) que se despliega de diferentes maneras y que está acotado social e históricamente, así como otros autores como Bourdieu que considera que la economía ella misma tiene "estructuras sociales" que la articulan. Para Bourdieu y otros autores (por ejemplo economistas institucionalistas tipo Veblen y Hodgson) el comportamiento de los agentes siempre es algo que se estructura por medio de hábitos (o hábitus como Bourdieu le llama). 


El argumento sobre la "mercantilización" de Sandel parece requerir de establecer una seperación entre "lo económico" y "lo social" (lo cual es muy cuestionable), donde pareciera que su principal objetivo es mostrar los problemas que implica reducir lo social a lo económico, o puesto en otros términos, la invasión de lo económico (entendido este como un tipo de razonamiento) a otros terrenos sociales (que tienen otro tipo de razonamiento). Pero me parece que se puede plantear el problema de la mercantilización en otros términos, siguiendo a Marx, donde la mercantilización sería tratar a seres humanos (derechos y normas sociales) como si estas fueran mercancías que se compran y venden en el mercado. La antinomia o contradicción a asumir sería forma-mercancía vs forma-social (natural), o dicho en otros términos: la contradicción valor de uso-valor. 





Creo que la crítica de Marx a las sociedades de mercado va mucho más lejos que la crítica de Sandel, pues esta involucra también una crítica a la fetichización de las mercancías, esto es, tratar al dinero (y otras mercancías) como si fueran totems (o ídolos) a los cuales se les atribuye poderes mágicos y sobre los cuales los seres humanos se someten. En Marx, el desarrollo capitalista involucra una mercantilización donde se da una "profanación de lo sagrado", donde "lo sólido se desvanece en el aire", donde lo que es esencialmente histórico se naturaliza y se trata como si fuera algo absoluto y eterno, de tal modo que es verdad lo que dice Slavoj Zizek: es más fácil que la gente piende en el fin del mundo que en fin de la sociedad capitalista. La crítica de Marx a la mercantilización es más potente que la crítica de Sandel.

Pero no por ello Sandel carece de méritos. Yo pienso que uno de sus grandes méritos es que constribuye a criticar una idea muy arraigada entre los economistas: que todo problema social se puede arreglar con "incentivos". Por incentivos entiendo sistemas de premios y castigos, bonos y multas, con garrotes y zanahorias que tienden a generar ciertos reforzadores en un ambiente para motivar a que los agentes (seres humanos o animales) tengan un comportamiento previamente establecido. En inglés se usa la expresión feeding the monkey (alimentar al mono) para referirse a esto: si quieres que el mono baile, le das comida, si no quieres que salte lo castigas. Así el mono aprende a reconocer las señales y aprende qué hacer (y no hacer). Así funciona la domesticación. El problema es que ese mismo modelo se ha llevado al terreno de las políticas públicas.

Los gobiernos han llevado el tema de los incentivos y otras técnicas del conductismo al terreno de las políticas públicas. En gran medida, la escuela de Chicago, con Friedman y sobre todo con Gary Becker a la cabeza, popularizaron la idea de los incentivos al tratar temas como la criminalidad como un problema de incentivos: el agente decide o no robar en función de la utilidad esperada que él calcula. Y justo contra esa posición es que Sandel levanta su crítica. Sandel presenta argumentos muy sólidos donde muestra cómo los esquemas de "premios y castigos" tienden a pervertir las relaciones sociales entre las personas, pues se pasa de un "moral reasoning" a un "market reasoning", debido a que las personas sustituten las motivaciones de sus acciones: antes de la introducción de incentivos una persona puede hacer una acción determinada motivado por los usos y costumbres que hay en su comunidad. Luego de la introducción de los incentivos a la moral se le pone un precio, y se hacen ciertas acciones sólo si hay una recompensa monetaria de por medio. Por ejemplo, a un niño se le puede enseñar que leer es bueno y que deberia leer porque asi aprende más etc. Pero con los incentivos se le enseña que si lee le dan premios, entonces este puede adquirir un conportamiento oportunista donde lee cualquier cosa (de baja calidad), para poder acceder a los premios. Así se empieza a adquirir una racionalidad instrumental, donde leer se convierte en un medio y no en un fin en sí mismo. Lo que dice Sandel es que al final los instrumentos de los economistas no tienden a formar buenos ciudadanos, sino meros consumidores que se relacionan de manera mercantilizada con otras personas. Y en esa misma dirección va el trabajo de Samuel Bowles. Los paralelismos con la tesis del fetichismo de la mercancia de Marx son enormes. Aunque como hemos visto, Marx va mucho más lejos que Sandel. No por ello, creo, hay que menospreciar la obra de Sandel quien de hecho ha hecho un gran esfuerzo intelectual.

Quizá una línea de trabajo que pueda ser interesante es conectar el trabajo de Sandel con el trabajo que están haciendo ciertos "economistas del comportamiento" que abordan la racionalidad como algo también moralmente acotado, donde el sentido instintivo de justicia también juega un papel en la toma de decisiones económicas de los agentes. 

lunes, 2 de abril de 2012

Notas sobre el realismo científico en la economía

Hola compañeros. Les comparto unas breves reflexiones sobre filosofía de la ciencia y economía. Ojalá puedan comentar. Estoy abierto a comentarios, especialmente a comentarios críticos. Mis posiciones filosóficas no son definitivas, estoy aprendiendo (y espero estar así siempre), pues no creo en dogmas ni en nada de eso... Espero haber argumentado bien las ideas que aquí sustento. Toda crítica bien argumentada será bien recibida.

El tema del realismo científico ha sido un tema que se ha discutido mucho en la filosofía de la ciencia. Ha sido objeto de muchas críticas, sin embargo, me parece, ninguna de ellas ha logrado socavar los fundamentos del realismo. A veces me da la impresión que la crítica hacia la ciencia y el realismo científico es una simple moda intelectual, si se quiere, hasta pequeño burguesa, que ha tratado de negar dos ideas específicas que son centrales para el realismo científico: a) realismo ontológico: que sostiene que existe una realidad independientemente de nuestra conciencia y; b) realismo epistemológico: que esta realidad es cognosible, que se puede conocer, y que un camino, de los tantos que hay, es la ciencia (la ciencia moderna pa´los cuates =P).

Estas dos tesis no se han logrado socavar, a pesar de que se escribió mucho sobre:

a) "carga teórica de la observación" (Hanson, quien planteó esta tesis, no comete la falacia epistémica que consiste en negar la existencia del ser simplemente porque no se conoce, cosa que Thomas Kuhn, un buen historiador pero un mal filósofo si hizo, pues al decir que el mundo ontológicamente cambia cuando cambia el "paradigma" de la ciencia es confundir epistemología con ontología, lo cual es totalmente incorrecto);

b) "social-constructivismo" (que el mismísimo Bruno Latour, una de las principales figuras del relativismo posmoderno, abandonó en favor de una nueva teoría, la teoría de las redes-actantes, donde las "cosas" existen como sujetos independientemente de los sujetos que hacen ciencia, de tal forma que Latour termina cediendo, en este punto, al realismo, pues las teorías exitosas son "acuerdos" entre sujetos científicos y sujetos-cosas, o sea, hay correspondencia entre teorías y hechos, por tanto, hay realismo científico) y;

c) "subdeterminación empírica de las teorías por la evidencia" (desde Larry Laudan, la tesis de la subdeterminación se fue abandonando poco a poco, porque él demostró que no es verdad que haya teorías rivales que den cuenta de un mismo fenómeno de manera igualmente satisfactoria -como sostiene la tesis de la subdeterminación planteada por Quine, y no por Duhem, que matiza muy bien su postura, de tal forma que se acerca mucho al empirismo-lógico del sociólogo marxista Otto Neurath-, ya que siempre, los nuevos experimentos y la nueva evidencia favorece una teoría en vez de otra, de tal manera que no hay casos históricos interesantes y reales de "subdeterminación" en la ciencia, menos aún, en la economía).

No obstante lo anterior, aún persiste una tendencia profundamente anti-realista en muchos sectores académicos, apesar de que no hay argumentos concluyentes (y según yo, tampoco defendibles) que demuestren que el realismo científico es falso, o incluso, inútil... Es más, los principales científicos de la actualidad, como Stephen Hawking, sostienen que la filosofía ha muerto porque cada vez se aleja más de la ciencia, de tal forma que ahora la ciencia es la que se preocupa de las grandes preguntas "filosóficas" que la humanidad se había hecho: ¿Qué somos? ¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos?, entre otras. De hecho los estudiosos del universo (como el mismo Hawking), suponen que las estrellas, las galaxias, los planetas y los agujeros negros, existen independientemente de nosotros, de nuestra conciencia, y que se pueden estudiar con telescopios, computaduras, y demás equipo tecnológico... Es clarísimo aquí que el realismo sigue siendo vigente y sobre todo útil, pues ha contribuido al avance de la ciencia. Es más, los científicos actúan como si existiece, de facto, una realidad que hay independientemente de los conceptos, teorías e instrumentos que tienen a su disposición y que es posible conocerla!!! Esto significa que el tema del realismo científico es, en realidad, un asunto de la forma en cómo está constituido el ethos de la ciencia, o sea, la cultura, elhabitus (para usar el concepto del sociólogo frances, Pierre Bourdieu) de las prácticas científicas. Esto significa que el realismo científico sería, pues, parte constitutiva del modo de ser, del sistema cultural de los científicos!!! Sistema cultural que, como todo, tiene sus compromisos ontológicos, como es la idea metafísica de aproximación dialéctica eterna entre pensamiento y hechos, como plantea Hegel y sus seguidores materialistas...

Quizá los antirrealistas y los intelectuales posmodernos anti-ciencia son más dogmáticos y reduccionistas de lo que creen, pues ellos hablan de cómo les gustaría que fuera la ciencia, mas no la describen tal como esta es... La ciencia, me parece, es impensable sin "realismo científico" (pues esta es parte inherente a los sistemas culturales de los científicos que hacen posibles sus prácticas científicas). Los científicos descubren relaciones de causa-efecto que existen en la realidad, en la naturaleza, que existe independientemente de nosotros, y que se pueden modificar con tecnología, ya sea para bien o para mal de la humanidad y del medio ambiente. Reitero, el realismo científico es parte del sistema cultural de las prácticas científicas y por ello es que tal realismo es tan útil...

Me centraré ahora a tratar el tema del realismo científico en economía (donde practicamente los antirrealistas son inexistentes, y que bueno que así sea). En economía es clarísimo el asunto del realismo. Por ejemplo, mientras miles de jóvenes, como los llamados "regetoneros" se van a drogar, a bailar reaggeton y a rendir culto religioso a su ídolo (san judas tadeo, el santo al que le rezan los "rateros", porque él es el santo de las causas imposibles), especialmente cada día 28 de cada mes, la macroeconomía gringa se tambalea, la macroeconomía china sigue creciendo a tasas enormes y en México, la economía sigue ESTANCADA (o para ser más académicamente correcto: la economía en México sigue estando JODIDA)... 

Es tan obvio el asunto de que existe una socioeconomía a la que estamos todos ATADOS, queexiste independientemente de nuestros marcos teóricos, de nuestros conceptos, de nuestras formas de pensar, de nuestras pasiones, de nuestros deseos, de nuestros gustos estéticos y nuestros caprichos... Es claro, pues, que los "ninis" (término profundamente descriminador con que el poder fáctico refiere a más de siete millones de jóvenes que ni estudian ni trabajan, por falta de oportunidades y porque el gobierno irresponsable prefiere invertir más varo en balas que en libros), aunque no vayan a la escuela, los ninis existen, VIVEN, en un país que está en un contexto dramático, del mismo modo que los reggetoneros, que por más que destruyan sus neuronas y su vida con sus drogas y demás prácticas, también viven atados a la economía en la que estamos todos nosotros. Acontinuación enumero algunos de las principales características de la economía mexicana actual:

a) Enorme desigualdad social (el mismísmo banco mundial reconoce que el 10% de los mexicanos más ricos de nuestro país concentran el 40% del ingreso nacional!!! mientras el 10% más pobre, el sector social más jodido, concentra sólo el 1.2% del ingreso nacional!!!);

b) Estancamiento económico (2% de crecimiento promedio anual del PIB en casi treinta años!!!, China en cambio, ha crecido al 9%);

c) Gran desempleo (los millones y millones de mexicanos que han cruzado ilegalmente el rio bravo no van a turistear, ni van a "darse un roll", sino que, por el contrario, van en busca de trabajos dignos que aquí no encuentran, los ambulantes venden sus productos en la calle no por "amor al arte", porque les guste asoliarse y saludar a la banda, sino porque necesitan alimentar a sus familias, y muchos muchos sicarios que son contratados por los narcos se exponen a la muerte, no por mera diversión y adrenalina, sino porque en sus pueblos no hay chamba y en casa hay una familia que alimentar...);

d) Gran pobreza (40 millones de mexicanos viven con menos de un dólar diario!!! otra vez, según el mismísimo Banco Mundial, otras fuentes, como Julio Boltvinik estiman que hay cerca de 80 millones de mexicanos pobres!!!) y;

e) de enorme dependencia comercial hacia la economía gringa (más del 90% de las exportaciones mexicanas se mandan para ese mercado que está por contraerse, esto por la segunda etapa de la crísis mundial iniciada en 2008, que ahora volverá a contraer el crecimiento del producto macroeconómico!!!).

Todo esto EXISTE INDEPENDIENTEMENTE DE NUESTRAS CONCIENCIAS!!! Es por eso que en ciencias sociales, el realismo ontológico y epistemológico es NECESARIO para hacer avanzar nuestro conocimiento sobre la sociedad. Es por eso que el realismo es ÉTICAMENTE CORRECTO, pues DECIR LA VERDAD, en este caso, DECIR QUE NUESTRA ECONOMÍA ESTÁ JODIDA, ES CORRECTO, ES MORAL, ES REVOLUCIONARIO, del mismo modo que combatir las mentiras, los engaños, los mitos y manipulaciones del gobierno y los poderes fácticos (principalmente de las grandes cúpulas empresariales) es correcto, moral y revolucionario... 

Decir, por el contrario, que la realidad (en este caso, la socioeconomía) depende de nuestros conceptos, es en el mejor de los casos, profundamente INGENUO, y en el peor, es profundamente PERVERSO (pues la ignorancia siempre favorece a los poderosos)... ¿Acaso los ninis no viven en el panorama lúgubre que he señalado simplemente porque sus conceptos no son marxistas, keynesianos o anarquistas? ¿Acaso en el mundo en el que viven los ninis, es decir, México, que se encuentra en nuestro planeta llamado "Tierra", no existe la crisis económica mundial, que los banqueros avariciosos ocasionaron con sus especulaciones frenéticas y que ahora tratan hacer pagar, de manera injusta, a los pueblos trabajadores del mundo? ¿Acaso en el mundo en el que viven los ninis (que en realidad es el mismo mundo que el de los físicos, los matemáticos y los filósofos de todas tendencias y sabores) no existen los actuales movimientos sociales mundiales que en Egipto y Túnez derrocaron dictadores, que en España, Grecia e Inglaterra desafían al poder del capital financiero y que en Chile los "auténticos estudiantes" defienden, como hace 11 años lo hicieron los estudiantes dignos y rebeldes de la UNAM en México en la larga huelga estudiantil de 1999-2000, el carácter público y gratuito de la universidad? ¿Acaso no todos los habitantes de este planeta vivimos en un mismo mundo, que todos compartimos, y que desgraciadamente es finito?

Decir que vivimos en diferentes "mundos", como suelen decir los pensadores posmodernos conservadores, nos aleja, nos atomiza... nos divide a todos los inconformes, victimas de la violencia del sistema... y eso es justo lo que quieren los poderosos, las grandes élites oligárquicas que ejercen la violencia física y simbólica contra nosotros todo el tiempo (hay violencia económica, corporal, sexual, etc.)... Ellos nos quieren confundir con frases como "cada cabeza es un mundo". Esta frase es metafóricamente interesante, pero literalmente falsa... . En realidad sólo hay un mundo físico, material que todos compartimos, este planeta llamado Tierra. Lo que hay sólo son diferentes explicaciones, diferentes interpretaciones de un mismo mundo que nosotros, seres humanos compartimos... No nos dejemos engañar.

Finalmente, termino con un breve análisis sociológico de algunos sectores académicos que abrazan el antirrealismo (incluso, posturas radicalmente antiempiristas, pues se niega la existencia de HECHOS OBJETIVOS que existen independientemente de nuestra conciencia), mostrando así una actitud profundamente hostil hacia el "realismo científico". Esto tiene que ver totalmente con sus prácticas académicas cotidianas. Veamos.

En el caso de los psicólogos anti-realistas (desde luego que hay psicólogos realistas, ojo, no estoy generalizando a todos los psicólogos), esto se debe, quizá a que ellos sólo estudian y tratan clínicamente a sujetos considerados de manera aislada, no de manera colectiva. Muchos de ellos no ven colectividades y, por lo tanto, sólo ven "agentes" y no "estructuras" en la sociedad. De ahí que el tema del realismo poco les interese, pues no ven que existan estructuras independientes de los agentes aislados...

En el caso de los matemáticos antirrealistas (igual, nótese que también considero la posibilidad de matemáticos realistas), su antirrealismo se entiende porque en sus prácticas científicas necesitan de un pensamiento mucho más abstracto que concreto, de tal modo que muchos de ellos (especialmente los dedicados a las "matemáticas puras"), se centran sólo a la resolución de problemas abstractos, muy interesantes, pero sólo imaginarios, ficticios, no empíricos, no reales... de ahí su anti-realismo...

En el caso de los filósofos antirrealistas, ellos suelen ver sólo las ideas de los autores. No ven los contextos materiales en los que viven los autores, donde los diversos procesos históricos (económicos, sociales, políticos y culturales) CONDICIONAN (no determinan) las preocupaciones de los pensadores, de tal forma que los motivan a preocuparse por trabajar unos problemas filosóficos en vez de otros, y a pensar en unas ideas en vez de otras (como el mismo Marx, que desde los barrios miserables de proletarios en Londres, de la Inglaterra del siglo XIX, y tras una larga etapa de viaje por Europa occidental, llena de perscecución y subversión, escribió El capital. Crítica de la economía política. En aquellos años Marx estaba lleno de indignación, pero también de cientificidad, pues el viejo topo entendió que la ciencia es un asunto de vida o muerte simplemente porque la ciencia tiene importancia estratégica. No olvidemos que para Marx, la ciencia es una fuerza productiva maravillosa que puede ser usada para desarrollar medios de producción muy importantes, pero que la ciencia no es neutral, pues esta sirve a los interéses de clase de la persona o del grupo que la controle. Así, para Marx (al igual que para el físico soviético, Boris Hessen), la lucha social no debe ser contra la ciencia, sino por el control de la ciencia. Esto hace que los filósofos antirrealistas, al igual que los psicólogos antirrealistas, sólo vean agentes individuales aislados (los grandes filósofos) y no estructuras sociales que existen independientemente de estos agentes aislados (por ejemplo, las empresas capitalistas y los sindicatos obreros existen independiente de Marx y de si somos seguidores o no de su obra)...

Finalmente, en el caso de los físicos antirrealistas, estos, me parece, se han desmoralizado porque muchas de sus mejores teorías que intentaban explicar hechos del universo han resultado ser falsas, según el devenir histórico de la ciencia, de tal manera que ellos, los físicos anti-realistas, tienden a ser INDUCTIVISTAS PESIMISTAS, donde su razonamiento, de tipo inductivo, es el siguiente: si la física aristotélica resultó ser falsa (por ejemplo, su "cosmología"), al igual que la física newtoniana (como los conceptos de espacio y tiempo), entonces, es posible que la mecánica cuántica y la teoría general de la relatividad general actuales también sean falsas... por lo tanto, no podemos estar seguros que en la actualidad los físicos estén conociendo los fenómenos físicos del mundo y el universo (!!!). Este pesimismo los hace ser profundamente anti-realistas y muy cercanos al pragmatismo americano de autores como James, que fueron severamente criticados por el filósofo de la praxis, Antonio Gramsci, quien sostuvo que el éxito práctico de una teoría se debía a su veracidad.

Concluyo este breve escrito diciendo que el anti-realismo me parece profundamente nocivo para el caso de la economía en particular (además de insostenible, porque no es posible sostener que no-exista una economía mundial o una economía nacional a la cual estemos atados todos nosotros). En economía las consecuencias de nuestros errores teóricos pueden ser profundamente desastrozas, pues el desempleo, la inflación y la concentración de la riqueza generan climas de violencia que pueden matar a miles y miles de personas... Téngase claro pues, que las implicaciones sociales de las teorías económicas son asunto de vida o muerte, y no un asunto de meras preferencias estéticas, de gustos, o deseos, como puede ser el caso de otras ciencias, o de otras disciplinas, como el arte...

Así como el médico busca solucionar las enfermedades orgánicas de las personas, nosotros los economistas (y todos los científicos sociales en general) buscamos solucionar las grandes enfermedades de la sociedad: la pobreza, el desempleo, la desigualdad, la injusticia y la explotación. Por eso, el tema de la cientificidad es central, más aún si se ve a la ciencia como una guía de acción y no de contemplación, que busque transformar nuestra realidad en algo más justo para todos.