Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de junio de 2019

La reestructuración política de España en 2019

En España ha habido dos elecciones importantes en lo que va del 2019: 1) Las elecciones generales y 2) las elecciones autonómicas y municipales. El resultado de ambos procesos ha generado una situación política ambigua pues a nivel Estado-español el bloque de izquierda (PSOE-Unidas Podemos) junto con algun partido independentista pueden lograr la investidura de Pedro Sánchez y con ello avanzar hacia la democratización y el respeto a los derechos sociales. Pero a nivel local y autonómico la caída electoral de Podemos y el avance de las tres derechas (C's, PP y Vox) llevará a que la derecha gobierne en varios lugares, abriendo así las puertas al neofascismo.



Pese a su división y competencia electoral, las tres derechas han pactado para gobernar en varios lugares. Este será el caso de la ciudad y la comunidad autonómica de Madrid donde la derecha vendrá con todo para revertir los logros de Manuela Carmena, que van desde el manejo responsable de las finanzas públicas (logró superávits importantes mientras la derecha endeudaba), frenó la especulación inmobiliaria, fomentó el respeto a la diversidad (sexual y étnica) y tomó medidas ecológicas para reducir la contaminación (como Madrid central). Pero estos avances han sido caracterizados por la derecha como una "pésima gestión del ayuntamiento" por sus "sesgos ideológicos" y tendencias "populistas".

La derecha española está generando una nueva agenda de ciudad que viene con todo contra los migrantes, los homosexuales, los okupas, los manteros y en general los derechos sociales... ya lo anunciaron. Es probable que el movimiento de las calles se tenga que reactivar. Nuevamente la izquierda de Madrid estará a la defensiva. Acá la reacción avanzó a nivel local y autonómico.

Related image

Sin embargo, a nivel nacional quienes avanzaron fueron los del bloque progresista con un PSOE podemizado desde hace algunos años (Pedro Sánchez fue astuto y logró derrotar a los varones conservadores de Felipe González para dar al PSOE un viraje hacia la izquierda), y un Unidas Podemos muy debilitado pese a su logro histórico de haber iniciado el fin del bipartidismo y haber puesto en jaque al régimen del 78. Sin embargo, pese a sus logros históricos Podemos se hundió entre sus pugnas internas, el conflicto independentista catalán y los grandes errores mediáticos de Pablo Iglesias (como el Chalet en Galapagar así como los bandazos de sus declaraciones). En medio de los nacionalismos y de pugnas internas Podemos se fue aislando cada vez más de la gente.

MasMadrid, encabezado por Íñigo Errejón y Carmena, irrumpió con mucha fuerza y creatividad. Despertó la ilusión de muchos (incluida la mia). Pero fue insuficiente para lograr revertir el avance de la derecha en Madrid. En muchos otros lugares pasó lo mismo: Podemos cayó. Sólo quedan algunas ciudades bastión de izquierda como Cadiz y Barcelona, gobernadas por Kichi (de los anticapis) y por Ada Colau (de Barcelona en comú). El resto de las grandes ciudades se perdieron. Así pues en España lo nuevo no termina de nacer y lo viejo no termina de irse. Y en medio están saliendo los monstruos, como es el caso de la normalización de la ultraderecha personificada por Vox.

Related image

Está por verse aún hacia dónde caminan las tendencias sociopolíticas, pues todo está abierto a cambios.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Ni con Rajoy ni con Puigdemont: Cataluña y la democratización de España

Me parece que apoyar en estos momentos a la independencia de Cataluña es apoyar al proyecto hegemónico de las élites internas de esa región. Dentro de esas élites hay gente como Jordi Pujol involucrados en escándalos de corrupción. Esas élites han pactado históricamente con las élites de Madrid para seguir explotando a la clase trabajadora. Han aplicado los recortes y ajustes neoliberales durante la crisis-estafa iniciada en 2007. Y lo que ahora me parece más contradictorio aún: Son ellos quienes en estos momentos dirigen el proceso unilateral de independencia que se está dando en ese lugar.

Creo que la posición de las CUP (Candidatura de Unidad Popular), partido que supuestamente se define como anticapitalista y antineoliberal, de cerrar filas con Puigdemont, es un error. Se parece en México al PRD aliándose a la ultraderecha del PAN en un Frente, una estrategia política que pareciera basarse en oportunismo y no en un programa político serio. El independentismo hegemonizado por Puigdemont no ayuda a la clase trabajadora catalana, ni de España ni de otros lugares del mundo a satisfacer sus intereses de clase: incremento de salarios, más derechos sociales, más democracia, avanzar hacia un post-capitalismo, etc. Esto es así porque el capitalismo neoliberal a va seguir reproduciéndose en Cataluña, con o sin independencia. Puigdemont y los suyos son partidarios del "libre mercado" y la privatización. Es lamentable que millones de trabajadores (tanto de Cataluña como de España) estén movilizándose apoyando el proyecto de sus respectivas élites, creyendo que ponen por delante sus intereses nacionales, cuando en realidad defienden los intereses de clase de sus grupos dominantes.

La postura del Partido Popular (dirigido por Mariano Rajoy, secundado ahora por el Rey Felipe VI y un gran bloque de "españolistas" dentro de los cuales hay un sector fascista desatado en las calles) tampoco es correcta. Al contrario, su torpeza política, herencia de su tradición antidemocrática franquista, sólo ha contribuido a fracturar más a la frágil unión de España. Ha alimentado aun más a los independentistas.

La tragedia es que este conflicto entre élites involucra bloques históricos, donde la gente de a pie es la que se lleva la peor parte: los palos de la policía, o de otros ciudadanos. Violencia física y simbólica. Las élites de ambos bandos (dirigidos por Rajoy y Puigdemont respectivamente) van a buscar sacar provecho político de este conflicto social mientras a los de abajo los ponen a pelear por sus "naciones", cuando sus intereses de clase debería unirlos contra los de arriba.

Me parece que ninguno de los dos bloques en pugna merece apoyo solidario. La salida a este conflicto debe ser producto del diálogo y los acuerdos. Para que esto lleve a la democratización no sólo de Cataluña, sino de toda España. Una cosa si es clara: la represión y el autoritarismo del PP ya no es capaz de resolver este conflicto. La represión y la intransigencia sólo polariza más y aviva a los separatistas. La declaración unilateral de independencia no es legítima, pues la realización del referendum del 1 de octubre fue irregular, sin garantías que permitiera la más amplia participación de la población catalana.

La única salida viable que veo es más democracia, o sea, un referendum con garantías acompañado de un debate nacional público. Es eso o una escalada del conflicto social que se resolverá a partir de la fuerza. Y a mediano plazo: que los ciudadanos de toda España castiguen en las urnas al responsable de esta crisis nacional: al PP