Este artículo que escribí se publicó en la revista vozed:
http://www.vozed.org/2012/07/una-mirada-al-movimiento-yosoy132-de-mexico-desde-la-influencia-del-15m-de-espana-dos-movimientos-sociales-hermanos/ Acá lo reproduzco para darle más difusión. Les recomiendo ampliamente la visita a los demás artículos de la revista VozEd. Son muy interesantes.
El
contexto político en México
El
pasado 1 de Julio se realizaron en México elecciones presidenciales,
unas elecciones profundamente cuestionadas por millones de ciudadanos
de mexicanos y por la opinión pública en el mundo entero.
Fraudulentas y viciadas desde su orígen, estas elecciones han sido
parte de todo un proceso de imposición del candidato del Partido
Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto.
Este partido, que gobernó México durante más de setenta años, por
lo cual se le ha llamado “la dictadura perfecta”, cuenta con una
amplísima historia marcada de represión y brutalidad.
Por eso es claro que este partido ni es “revolucionario” ni
respeta las instituciones existentes.
Ante
esto se levantó un enorme movimiento estudiantil llamado #yosoy132,
que al
igual que el 15M en España, en un contexto electoral,
tomaron
a las calles y las plazas para exigir democracia real. Ambos
movimentos surgieron de manera inesperada y levantaron la esperanza
de millones de ciudadanos que creen que es posible la construcción
de un mundo más justo para todos. Lograron la unión de miles de
personas que ante tanto engaño, corrupción y despojo que los de
arriba hacen contra los de abajo, han dicho ¡basta! Y han salido a
protestar de manera pacífica, pero con muchísma fuerza y voluntad.
Después
de todo ambos movimientos son parte de la oleada mundial de protestas
iniciada en la llamada “primavera árabe” que después se
expandió por España, Grecia, Estados Unidos y que ahora llega a
México de manera masiva. No debemos olvidar que esta gran oleada es
parte de un nuevo
ciclo mundial de luchas emancipatorias que inició en el sureste
mexicano con el levantamiento armado del 1 de enero de 1994 del
Ejército Zapatista de Liberación Nacional, justo
en los años en que caía el muro de Berlín, se derrumbaban los
socialismos estatistas de Europa del Este y daban fin a un gran ciclo
de luchas sociales que inició el siglo XX, puede decirse, tuvo como
punto de partida 1917, con la revolución rusa.
El
movimiento mexicano se llama así, #yosoy132, porque el pasado 11 de
mayo, mientras Enrique Peña Nieto realizaba un acto
político-electoral en la Universidad Iberoamericana (una escuela
privada), 131 estudiantes de esa casa de estudios realizaron una
protesta. En ese momento, ante el desconcierto de todos, gritaron
valientemente “Atenco no se olvida” (en referencia a la brutal
represión que Peña Nieto, mientras fue Gobernador del Estado de
México, ordenó en 2006 en contra de un pueblo de campesinos, donde
hubo violación de derechos humanos de todo tipo, maltrato físico,
psicológico, hasta violación de mujeres), y ante los gritos “fuera,
fuera”, Enrique Peña Nieto se tuvo que ir por la puerta trasera de
aquella institución.
Este
suceso de gran importancia histórica (estudiantes de una escuela
privada de la alta burguesía, corrieron a un político priísta de
su casa de estudios, lo cuál es inédito), fue minimizado por las
televisoras (que son aliadas del PRI), y acusaron a los estudiantes
que participaron en esa protesta de ser “acarreados” y
“pseudoestudiantes”. Y sobre todo, se dijo que eran gente pagada
por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el candidato de
la tibia izquierda institucionalizada (Andrés Manuel López Obrador)
que tenía como finalidad hacer
un boicot
a la campaña electoral del PRI, entre otras tantas mentiras.
Los
estudiantes de esa universidad respondieron inmediatamente a esas
injurias por medio de un video que subieron a youtube,
donde 131 estudiantes dieron la cara, mostraron sus credenciales de
estudiantes, daban sus datos y aclararon que nadie
les pagó ni les ordenó protestar contra Enrique Peña Nieto. Este
acto lo hicieron por convicción propia.
Esto
generó una gran conmoción entre los estudiantes mexicanos de otras
universidades (públicas y privadas, dentro y fuera de México), y
llenos de indignación y solidaridad con los estudiantes de la
ibero, se
reivindicaron como el estudiante número 132. Y desde entonces
muchísimos estudiantes mexicanos se reivindicaron así en todo el
mundo. Incluso hasta el 15M de la asamblea Sol, Madrid, en una
muestra de hermoso internacionalismo, también se declaro #yosoy132.
Y lo mismo pasó con Democracia
Real Ya en
Barcelona.
Esta
unión
mexicana de estudiantes, así,
con toda esta enorme magnitud nacional (e internacional) no se veía
en el país azteca desde 1968, año en que estudiantes de todo el
país también exigieron democracia,
justicia y dignidad, confrontándose
igual, en aquel tiempo como ahora, contra esa pieza de museo (que en
México llamamos dinosaurios): el PRI. El mismo PRI de siempre...
Lucha
contra los monopolios mediáticos
Desde
el inicio de las manifestaciones tanto del 15M como de #yosoy132, los
monopolios masivos de comunicación, que están ligados a los
principales partidos políticos y grandes empresarios de sus
respectivos países, acusaron a los manifestantes del 15M y de
#yosoy132 de ser en realidad militantes encubiertos de partidos de
“izquierda”. Y se decía que su misión era, en realidad, alterar
los resultados electorales en favor de un partido político (el PSOE
en el caso de España, el PRD en el caso de México). A los
compañeros del 15M se les acusaba de ser “rubalcabistas” (en
alución a Alfredo Pérez Rubalcaba, que es el nombre de la principal
figura del PSOE)
mientras que al #yosoy132 se les acusaba de ser “obradoristas”
(en alusión al candidato a las tibias izquierdas institucionales,
Andres Manuel López Obrador, también conocido como el
peje).
En ambos casos estas acusaciones se han desmentido.
Y
justo por esta razón en ambos movimientos se exige la
democratización
de los medios de información. Pero
a su vez, hay un uso intensivo, en ambos casos, de redes sociales
(facebook, twitter, blogs, sitios web, etc.), así como de youtube
para subir videos, fotografías y comunicados con el fin de informar
con objetividad de los hechos reales que tiene lugar y que los
monopolios deforman
a discreción.
En
ambos casos se
desconfían de las televisoras. Sin
embargo, el tema del monopolio es mucho peor en México, pues sólo
son dos las televisoras que concentran prácticamente la totalidad de
los canales de televisión transmitidos por señal abierta y que son
a los que tienen acceso la inmensa mayoría de la población mexicana
(que además, en términos proporcionales, tiene menos acceso a
Internet que los ciudadanos de España): Televisa y Tv Azteca.
Debe
de señalarse que en España, el principal monopolio mediático es el
grupo PRISA, pero también hay canales abiertamente derechistas como
Intereconomía que son nulamente objetivos. Además de que
prácticamente no existen periódicos de izquierda con gran presencia
(algo similar a La Jornada de México). Por esa razón, en el caso
del 15M, se ha lanzado la iniciativa Toma
la Tele así
como el periódico Madrid
15M que
buscan hacer labor de contrainformación.
En México ya existe una larga tradición de medios libres, pero que
aún no se han logrado integrar del todo en un proyecto nacional de
gran envergadura. Incluso en esto #yosoy132 aún no genera
suficientes herramientas mediáticas (en referencia a algo
equivalente al Toma
la tele, o al periódico Madrid 15M).
Para
el caso mexicano valdría mucho la pena destacar que #yosoy132
denunció de manera muy fuerte el papel político que han tenido
Televisa y Tv Azteca en la difusión de la imagen de Enrique Peña
Nieto, pues este ha aparecido en los medios desde hace años como si
fuese una estrella más del “canal de las estrellas” (que así
Televisa le llama a su canal 2, que es su principal canal de difusión
de noticias políticas). A este candidato le han hecho gran
propaganda mediática durante años, tal y como ha demostrado el
periódico inglés The
Guardian.
Incluso la boda que él tuvo con una actriz de telenovela, conocida
como “la gaviota” fue un hecho que le dió muchísima propaganda
a este personaje entre aquellos sectores del pueblo de México que
son adictos a la televisión y que suelen ser manipulados muy bien
Televisa y Tv Azteca.
Similitudes
entre #yosoy132 y 15M
Estos
movimientos se reivindican abiertamente apartidistas,
y a su vez, horizontales.
Se
reivindican apartidistas porque los dos, si bien hacen política, no
lo hacen dentro de partidos políticos. Ni tampoco lo hacen en favor
de estos. Prefieren mantener su independencia ciudadana, y en este
sentido actuar
de manera directa para construír democracia.
Es
claro que se parte de una severa desconfianza en las instituciones
“democráticas” que hasta ahora sólo han servido para beneficiar
a unos pocos, a costa del saqueo y la precarización de la mayor
parte de la población.
Los
dos movimientos son horizontales
(y de hecho lo han dicho públicamente) porque se organizan de manera
asamblearia, sin reconocer “líderes” que les digan a los demás
qué es lo que tienen que hacer. En las asambleas no hay jerarquías.
Todos somos iguales. Todos participan y todos se escuchan por igual
para construir propuestas de acción.
Los
indignados
mexicanos bien
podrían gritar junto con sus hermanos españoles que “no somos
mercancías en manos de políticos y banqueros”, que es la cosigna
que la plataforma Democracia
Real Ya! usó
mientras convocaban a la histórica manifestación del 15 de mayo del
2011, que es la que da nombre al movimiento ahora mundialmente
concido: 15M. Desde entonces ha generado todo un mar de ricas
experiencias, no sólo en Madrid y España, sino en el mundo entero.
Así
mismo los jóvenes mexicanos bien podrían decir, junto con sus
compañeros españoles que son una “juventud sin futuro, sin casa,
sin curro,
sin pensión y SIN MIEDO”. Y tanto es así que este miedo se
convierte en valentía toda vez que miles
y miles de jóvenes mexicanos, salieron a las calles, al igual que en
España, para manifestar su indignación y para iniciar una larga
lucha histórica por la construcción de la democracia real.
Dos
diferencias importantes
Una
diferencia importante entre ambos movimientos es el llamado
pensamiento
colectivo. Para
el 15M este punto es crucial para la práctica política del día a
día, pues en cada una de las asambleas de barrio, al momento de
tomar decisiones, no
se vota, se consensa. En
cambio, en las asambleas de #yosoy132 se sigue votando a la manera
tradicional, donde se aplica la regla de mayoría: si dos propuestas
son antagónicas, se someten a votación y gana la que tenga mayor
número de votos.
Esto
no ocurre en el 15M, donde se tiende a romper con las viejas formas
de hacer política (y que paradójicamente, tiene más cercanía, en
esto, a las comunidades autónomas zapatistas del sureste mexicano,
en Chiapas, que el propio #yosoy132). Es decir, en estas asambleas se
evita a toda costa la votación, pues
esta no genera pensamiento colectivo, y al contrario, esta práctica
de votar cada que no hay acuerdos, tiende, a la postre a generar
división entre los miembros. En el 15M, cuando dos propuestas son
antagónicas, no
se trata de imponer una sobre la otra (ya sea por votación ó por
convencimiento), ó de llegar a “puntos intermedios”. Lo que
ocurre aquí es que estas propuestas se ponen a dialogar, se buscan
sintetizar
hasta construír un propuesta que de hecho nadie
conocía desde antes,
y que es producto de la inteligencia
colectiva. Así,
se trata de dejar atrás la vieja mirada de las asambleas como
espacios de competencia de individuos o facciones. Las asambleas del
15M son espacios de construcción de pensamiento colectivo, que de
hecho se parece mucho al nosotros
zapatista y al caminar preguntando de
aquellas comunidades autónomas.
Otra
diferencia importante es la base social de ambos movimientos. En
el caso del 15M (que lleva poco más de un año de desarrollo), si
bien en sus inicios la inmensa mayoría de los participantes eran
jóvenes, no todos eran estudiantes. Dados los efectos nefástos de
la crísis económica que hoy tiene lugar en Europa, particularmente
agudizada en Grecia, España, Portugal e Italia, también los
trabajadores asalariados, desempleados y pequeños empresarios, al
verse afectados, decidieron salir a las calles. Había (y continúa
habiendo) una enorme gama de motivos que van desde los desahucios de
sus viviendas, el creciente desempleo, los recortes en todos los
gastos sociales, incremento de impuestos hasta el
rescate de los principales culpables de la crisis: los banqueros.
Todos
estos sectores han ido alimentando las filas del 15M, de tal forma
que ahora es imposible caracterizarlo como un movimiento
exclusivamente de estudiantes, de obreros, o de desempleados. Se
puede decir que se parece más a la multitud
de
la que nos hablan Antonio Negri y Michael Hardt.
También
participan migrantes (población no europea, donde hay
latinoamericanos y africanos), pero también es cierto que su
proporción es baja. Sin embargo el 15M está hermanado con los
migrantes. Y esto se expresa en una de sus consignas más
características: “nativa o extranjera, la misma clase obrera”, y
en su lucha contra redadas
racistas y
contra los Centros de Internamiento para Extranjeros (CIEs) donde los
derechos humanos de los migrantes considerados ilegales sin
pisoteados.
Como
el punto geográfico de organización del 15M se sitúa en los
barrios, la base social de este es muy amplia y heterogénea. Se
puede decir que “los vecinos” son la base social principal de
este movimiento. No es en el lugar de trabajo de los trabajadores
asalariados (fábricas, oficinas, etc.) ni en las escuelas donde el
15M tiene su principal fuerza, sino que es en el barrio, en la plaza
pública, en las calles.
Por
su parte, en el caso del movimiento mexicano, la base social más
importante, que le da dinamismo al movimiento, son esencialmente los
estudiantes universitarios.
Si bien dentro del #yosoy132 también participan profesores,
trabajadores asalariados y desempleados, la principal base social es
estudiantil, pero tengamos en cuanta que estos son hijos de familias
que están situadas en diferentes clases sociales, que va desde
trabajadores asalariados, campesinos, intelectuales, pequeños y
grandes empresarios así como políticos. Por eso #yosoy132 también
es profundamente heterogéneo en sus planteamientos, y su gran
diversidad es un rasgo que mantiene en común con el 15M. Sin
embargo, #yosoy132 sigue siendo un movimiento de base esencialmente
estudiantil, pero abierto a todo el pueblo de México que comparta
ideas que van desde el apartidismo, la democracia real hasta la lucha
en contra del neoliberalismo.
Como
México es un país expulsor de migrantes (y no receptor) se puede
decir que a lo más que existen estudiantes extranjeros que
simpatizan con la lucha de #yosoy132, pero es muy probable que pocos
migrantes estén vinculados con aquel movimiento.
En
ambos casos (tanto en España como México), la participación del
pueblo en general dentro de estos movimientos resulta ser aún
insuficiente para las tareas históricas que se requieren asumir. Si
bien ambos movimientos tienen interlocusión con poderosos
movimientos sociales,
resulta ser, en ambos casos, insuficiente la integración con el
resto de la población pisoteada, oprimida y explotada por el El
capital. Esto
para lograr levantar un movimiento de masas lo suficientemente
poderoso, como lo fueron las potentes movilizaciones árabes del año
pasado, Islandia o incluso la misma Argentina en 2001, donde se han
logrado echar del poder a gobernantes corruptos para construír
nuevos procesos históricos de carácter más progresista.
#yosoy132
durante las elecciones y más allá de las elecciones
Los
compas de #yosoy132 realizaron en México un formidable trabajo de
vigilancia ciudadana de las elecciones. Documentaron con sus cámaras,
sus teléfonos móviles y, sobre todo, con su fuerza de voluntad,
todas las lamentables irregularidades que en un país tan
antidemocrático como México ocurren siempre que hay elecciones y
que los monopolios mediáticos siempre tratan de ocultar: compra de
votos por medio de dinero en efectivo, la entrega de tarjetas para
consumir en tiendas de autoservicio
así como la clásica y repugnante entrega de despensas, que no es
sino la muestra indignante de una actitud sin
escrúpulos, que busca sacar provecho político de las necesidades de
la gente que vive en extrema pobreza.
¡Todo ello para
comprar votos que con base en un debate civilizado de ideas no pueden
lograr conseguir! ¡Y todo eso lo hizo el PRI para imponer a su
candidato en las pasadas elecciones presidenciales!
También
se documentó acarreo
de votos (que
consiste en llevar en camiones a gente para votar por un candidato,
en su inmensa mayoría, del PRI), así como actos proselitistas en
plenas votaciones, y todo esto, igualmente, en favor del candidato
del PRI. Después de todo el “nuevo PRI” sigue siendo lo mismo de
siempre: un partido de cínicos ladrones y corruptos.
También
se detectó alteración de actas, así como conteo de votos amañado,
para favorecer al candidato del “nuevo” PRI (que como hemos dicho
es
en realidad la misma gata, pero revolcada).
Es claro que actualmente en México, en el país donde se exportan
las telenovelas de Televisa y Tv Azteca, la democracia es pura
ficción y
#yosoy132 lo ha demostrado documentando todo esto, incluso en tiempo
real por Internet.
Por
eso se dice de manera explícita que es claro que el PRI violentó
la legalidad y el estado de derecho:
“el Movimiento #YoSoy132 se declara en rechazo al proceso de
imposición del candidato Enrique Peña Nieto para ocupar el cargo de
la Presidencia de la República entendiendo por esto un proceso de
largo aliento conformado por los hechos y circunstancias ya
descritos, que no se acepta ni se aceptará.”
¡Nunca aceptaremos la corrupción ni la injusticia en cualquier
parte del mundo!
A
modo de inconclusión
A
lo largo de todo este escrito se realizó una breve comparación
entre el 15M y yosoy132 con el fin de mostrar algunas similitudes y
diferencias de estos dos enormes movimientos sociales que hoy caminan
de la mano por el mundo. Ya ha habido muestras claras de solidaridad
y fraternidad. Los problemas a los que se enfrentan estos dos jóvenes
movimientos hermanos tienden a ser los mismos (como las mentiras de
los medios de comunicación, la represión brutal del gobierno, la
falta de democracia, entre otros tantos puntos), y a su vez tienden a
dar respuestas similares: acciones pacíficas, reivindicando la
organización ciudadana antipartidista y horizontal, con el fin de
crear democracia real.
Los
retos que vienen en tiempos próximos serán enormes. En España la
crísis económica se agudizará y la respuesta represiva del
gobierno español será cada vez más violenta. Lo mismo pasará en
México, donde la situación económica seguirá siendo el
estancamiento, la violencia del narcotráfico y feroces coletasos de
un dinosaurio que se resiste a ceder el paso hacia lo nuevo: el PRI,
que de hecho siguen controlando la mayoría de los Estados de la
república. Ante eso el 15M y #yosoy132 tendrán que responder con
muchísima inteligencia y con muchísima fuerza.
Justo
por eso creo que los procesos de interacción entre ambos movimientos
deberían de ser más frecuentes, más masivos e incluso deberían
devenir en respuestas globales de masas que sean paralelas y bien
coordinadas. Los lazos de solidaridad deberían profundizarse, para
generar un proceso de mayor intercambio teórico-práctico de
experiencias de lucha, incluso con los movimientos sociales de todo
el mundo. Es claro que se requieren de respuestas globales que hagan
frente a todo este sistema social, que en realidad es global y que
nos oprime y explota a la inmensa mayoría de los habitantes de este
mundo.
Sirvan
estas breves notas para que el lector saque sus propias conclusiones,
y sobre todo, se motive a actuar, o si ya está actuando, lo motive a
seguir haciendolo. Y recuerden al Che Guevara: si
el presente es de lucha, el futuro será nuestro.
¡Sigamos adelante compañeros!